Centro de las Artes Indígenas

Casa de los Danzantes Tradicionales

Casa de los Danzantes Tradicionales
Ceremonia de Corte y Arrastre del Palo Volador en el Parque Temático Takilhsukut
El pasado domingo 21 de septiembre, el Parque Temático Takilhsukut se vistió de fiesta al celebrar por tercera ocasión la Ceremonia de Corte y Arrastre del Palo Volador de la Escuela de Danzas y Música Tradicional del Centro de las Artes Indígenas.
Al sonido del tambor y carrizo, la comunidad se congregó para realizar esta ancestral ceremonia. Niños, jóvenes, adultos y abuelos unieron sus fuerzas al arrastrar el Palo Volador y colocarlo en el Parque Temático Takilhsukut.
Leyenda Totonaca de Los Voladores
Sucedió en una fiesta ritual del Totonacapan, trascurridos cuatro días los voladores iniciaron el ascenso al palo volador, la flauta y el tambor sonaron, invocaban a los cuatro puntos cardinales, mientras ellos giraban y se concentraban en ejecutar su danza, de pronto, el cuadro y los mecates se separaron del palo volador y los danzantes se perdieron en el cielo sin dejar de girar. Todos en el pueblo quedaron desconcertados y se reunieron en torno al palo para decidir qué hacer, un hombre mayor propuso derribar el palo pues creía que los danzantes desparecidos ya nunca volverían. Cuatro días después se oyó la flauta y después el tambor, los voladores aparecieron de nuevo en el horizonte ante el asombro de la gente, pero el palo ya no estaba en su sitio y no tenían forma de bajar, así que se perdieron de nuevo entre las nubes para no aparecer nunca más. Los habitantes del pueblo estaban desconsolados pues perdieron la oportunidad de conocer, a través de los danzantes, el designio de la divinidad solar. Los totonacas esperan que algún día los voladores se vuelvan a elevar al sol y conocer el mensaje divino.
Corte y arrastre del Palo Volador: Ceremonia Sagrada del Pueblo Totonaca
1.La fecha del vuelo. Tradicionalmente la danza no se realiza en cualquier momento sino en fechas establecidas por el calendario ritual. 2.Selección del árbol. En un recorrido por los montes del a región, se selecciona al árbol que reúna las características necesarias para la danza. Posteriormente se ofrenda incienso, aguardiente, tabaco, velas, comida, música y los danzantes ejecutan el son del perdón para solicitar al Kiwi Qolo (dueño del monte) permiso para cortar el árbol con el compromiso de que algún día también los seres humanos abonemos la tierra.
3.Corte del árbol. En un nuevo día, según la tradición, se inicia el corte del árbol por parte del Caporal del grupo, iniciando con los hachazos al oriente y continuando según la orientación de los puntos cardinales. 4.Arrastre. Para trasladar el palo del centro de la comunidad, se requiere de toda la fuerza de sus habitantes, además de conocimientos técnicos que permitan superar ríos, cerros, barrancas, etc.
5.Ofrenda a la Madre Tierra. En el sitio donde se va a levantar el palo, se cava un agujero donde se depositan ofrendas a Kiwichat (diosa del monte o dueña de la tierra): un guajolote o una gallina viva, además de tabaco y aguardiente.
6.Levantamiento del palo. Previo a levantar el mástil, se le coloca en el extremo superior la manzana, tecomate o eje en donde van a girar los voladores y se enreda a lo largo del tallo el bejuco pusta pwmayak o bejuco de siete corazones, que servirá de escalerilla para subir al palo.
7.El vuelo. La última parte del ritual es el vuelo, donde se invoca a los cuatro elementos, las cuatro direcciones, los cuatro vientos y donde los danzantes enlazan lo aéreo con lo terrenal, lo sagrado con lo humano; acompañados siempre por los sones rituales mediante los cuales dialogan con los elementos del mundo natural y los interlocutores sobrenaturales.

El calendario festivo del Totonacapan ha sido acompañado, a lo largo de los siglos, de sus danzas rituales. A través de estas, los totonacos piden a sus dioses y al universo por su bienestar y mejores cosechas. Es así como el proyecto de la Escuela de Danzantes tradicionales del Totonacapan reúne a lo largo del año a los maestros, caporales y músicos de las danzas tradicionales totonacas para hacer memoria de todos los elementos que las componen y les dan significado.
Una de las formas artísticas con mayor presencia en la región de Papantla y que le ha dado reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional, es el arte de la danza. Actualmente, por diferentes circunstancias, la práctica de las danzas tradicionales está siendo afectada, conservándose sólo fragmentos de ellas, según lo expresan los maestros tradicionales. La Escuela de Danzantes tradicionales se propone regenerar este arte de los totonacas propiciando las condiciones para su reproducción en las generaciones de relevo.
Actualmente se trabaja con las especialidades de: Danza Ritual del Volador, Guaguas (Quetzalines) y Negritos.
Como fruto de esta iniciativa, cada sábado se reúnen en el Parque Temático Takilhsukut más de 80 niños de la región del Totonacapan para aprender la tradición del ritual del vuelo y la lengua totonaca. Estos niños vuelan en un palo del árbol de Tsaqatqiwi que se levantó frente a la Casa Totonaca después de la tradicional Ceremonia de corte, arrastre y levantamiento de este palo que reunió a cientos de personas.
