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acerca de Tajín Vive
Purificación
Lo sagrado es una pregunta de cada ser. A lo largo del ritual de bienvenida, cada visitante debe mostrar sinceridad frente a la purificación; es decir, recibir en su alma los conocimientos que este lugar sagrado les ofrece para conocerse a sí mismos
- Purificación
El ritual interroga mientras da la bienvenida. Corresponde al visitante abrir su alma y prepararse a recibir los conocimientos de un lugar consagrado. Explorar lo que se fue y lo que se es. Sondearse a sí mismo.
- Permiso
Pedir permiso para transitar por la Ciudad Sagrada es un acto enraizado en la tradición. Sólo el dueño del territorio puede otorgarlo; solicitarlo es un privilegio; recibirlo es un compromiso. Así El Tajín gobierna con el beneplácito de los espíritus.
- Plaza del arroyo
Esta explanada es la puerta a la grandeza de una civilización ancestral. Antes, en la oscuridad del bosque, los cazadores hacían ofrendas a los poderosos dioses. Hoy, los danzantes ofrecen sus bailes rituales. Algo sucede en la Plaza del Arroyo al anochecer… quien se detiene, lo sabe y lo siente.
- Fuerza
En los edificios antiguos se acumula la fuerza; el cielo la manifiesta en el trueno y el relámpago. Misterios de la antigüedad que se descifran en el recorrido nocturno por El Tajín. El azar del destino se revela. Los sueños se vuelven claros.
- Juego de Pelota
Dos equipos y una pelota de caucho: deporte inventado por los dioses para que los hombres imitaran lo divino. Una coreografía ritual y atlética, en el Juego de Pelota se da continuidad a la existencia y al transitar de los astros.
- Encuentro
Cada sonido es una posibilidad; cada ángulo, un destino, y cada paso, un voto al azar. Estamos aquí para sumarnos: hacer de la danza, la luz y el canto, nuestro lenguaje. El encuentro es la suerte del caminante.
- Plaza Edificio 5
Hogar del Dios del Trueno, patrón de gobernantes y asociado con el planeta Venus, la guerra y el sacrificio ritual. Esculpido sobre una columna de roca volcánica, el Dios del Trueno está parcialmente descarnado, un esqueleto que desciende hacia la víctima en el momento del sacrificio.
- Revelación
Mensajes en el aire, en cada bajorrelieve, mural, hueco y piedra de la Ciudad Sagrada. Códigos fugaces y murmullos de un misterio mayor. Las revelaciones en El Tajín no se detienen.
- Piramide de los Nichos
Morada de las almas y asiento de las deidades de la tormenta, surgió del monte para ser reverenciada. Sus finas líneas, cornisas voladas y nichos empotrados demandan atención. La Pirámide de los Nichos mantiene, además de su impresionante presencia física, la esencia de lo sagrado.
- Coro de niños Totonacas
Los niños del Totonacapan se convierten en una sola voz por las noches. Un canto por el pasado con los matices del futuro.
- Danza de los Quetzales
Cuando las aves de fuego bajaban a alimentarse de los maizales, dejaban vacío y hambre. No había color en los cielos, ni cantos, ni alimento. Así que los hombres danzaron como el quetzal, imitaron sus voces y se acercaron a las nubes para alejarlos. Ahora no faltan en la cosecha el color, los cantos y el alimento.
- Más allá
Más allá de El Tajín, está Tajín Chico, la zona reservada para la élite. Palacios ornamentados, salones del trono, cámaras de audiencia, murales míticos, esculturas de estuco, columnas talladas, un mundo opulento, el hogar de sacerdotes y dirigentes. Última morada de Trece Conejo, la encarnación de Quetzalcóatl en el Totonacapan.
- El Cielo
Se despeja la noche para que los astros celebren. Se repiten los trayectos de las estrellas; se reflejan las constelaciones, y los cuerpos celestes obedecen al espíritu: El Tajín es el punto más brillante de marzo.
- Juego de pelota Norte
El más delicado y ornamentado de El Tajín, recuerda un juego mítico entre deidades y gobernantes. Desde ahí, se puede observar el Edificio Y, el palacio de techo plano, apogeo de la arquitectura y el arte en el Veracruz prehispánico.
- Danza de los Quetzalines o Guaguas
Los Quetzales de la costa vuelan, zapatean, usan el tambor y la flauta. Se dedican al ritual y se purifican en la danza.
- Renacimiento
A cada paso, la ciudad sagrada resurge, renace y provoca la renovación de quienes la conocen. Ésta es la restauración de un ser consciente, respetuoso y amante de sus raíces.
- Negritos de Plumaje
En esta lucha contra el mal, las castañetas marcan los pasos de los danzantes. La víbora muerde al cortador. Viene la madre y presiona la cabeza del reptil para contrarrestar el veneno, los testigos rezan y bailan alrededor del hombre agonizante. Con el último paso al toque de violín, jarana y guitarra, el desafortunado recupera el aliento.
- Niños Entregando Caritas
Prenderse al cuello la alegría que los niños entregan a través del símbolo más preciado de El Tajín.
- Despedida
Adiós, El Tajín, lección eterna. Si lo apreciamos, da comprensión. Si lo escuchamos, habla. Si se le preserva, premia con sabiduría… Más allá, hacia el corazón del valle, está el Gran Xicalcoliuhqui, el gran juego de pelota. El Tajín sigue vivo.
- Altas y Rezanderos
En la invocación toma cuerpo lo que se anhela. Los rezanderos hacen las peticiones, oraciones que acompasan y alumbran los caminos.
- Ceremonia Ritual de Voladores
Leyendas se han escrito sobre los hombres pájaros. Una habla de un grupo de Voladores que se perdió en el cielo cuando el cuadro y los mecates se separaron del palo. Ellos se elevaron sin dejar de girar. Cuatro días después, sonaron la flauta y el tambor. Ante el asombro de la gente, los Voladores aparecieron en el horizonte, pero el palo ya había sido derribado y no tenían forma de bajar. Así que se perdieron entre las nubes, para no aparecer nunca más. Los habitantes del pueblo perdieron la oportunidad de conocer el designio de la divinidad solar.
Un recorrido nocturno por la ciudad sagrada
El Tajín, tierra de los tres corazones, morada de espíritus, residencia del Dios de la Tormenta, la ciudad pintada, el Juego de Pelota, la danza y la música… Desde hace más de mil años es la capital del pueblo Totonaca; sólo a ellos se les revelaron los secretos de la Ciudad Sagrada. Cada del Festival Cumbre Tajín —entre colores, sonidos y rituales— El Tajín Vive. Ésta es la cartografía mínima del recorrido nocturno.
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